Rojo cereza intenso con ligeros ribetes caobas. Brillante y vivo. Conserva la fuerza de los antocianos. Aroma complejo y elegante. Se conjugan los aromas frutales junto con la fina madera y la esterificación, debido a su larga crianza. Sabor suave y equilibrado. Muestra la elegancia de los vinos antiguos, conservando la vivacidad de los jóvenes. Sabor complejo, sabroso y de gran persistencia.
Los críticos opinan...
Wine Spectator: 93 puntos(15/05/1998)
Este hermoso tinto de España, pondría a muchos Burdeos de la misma añada en vergüenza. Tiene un color joven y profundo. Aromas de especias atractivas y de tarta de cereza. Con un suave pero concentrado de cereza, especias y sabores de tabaco. Los taninos están suavizando, y aún así hacen juego con los alimentos, el final es largo y especiado. Para beber ahora y hasta 2005.
Robert Parker: 95 puntos(01/04/1998)
La Gran bodega más consistente de España sigue sacando vinos apasionantes. Hay cuatro Unico Reservas actualmente en el mercado. El Unico Reserva 1981 es más refrenado que el 1982 o 1985, con una personalidad similar a la de un clásico Medoc (p. ej., el Lafite-Rothschild). Mina de lápiz, alquitrán, humo, grosella negra, y notas de yerbajos de tabaco van seguidos de un vino de cuerpo medio con una hermosa fruta, una textura flexible, y un largo final. Aunque no tan ostentoso o expansivo como el 1982 o 1985, es un ofrecimiento con estilo, complejo con unas intrigantes notas a mina de lapiz/ahumado en sus aromas, sabor, y final. Debería beberse bien durante 10-15 años.
Eloy Lecanda fundó, en 1864, la bodega que simboliza la leyenda dorada del vino tinto español. En toda su larga historia ha pertenecido a diversos propietarios, aunque ha mantenido siempre una personalidad indiscutible, elaborando vinos concentrados, maduros, generosos y extremadamente... elegantes. La etapa actual se inicia en 1982, cuando El Enebro S.A., empresa propiedad de la familia Álvarez Mezquíriz, adquiere la bodega y los viñedos al empresario venezolano Miguel Neumann. Desde ese año la familia, con David Álvarez y sus hijos Pablo, Jesús David, María José, Emilio, Juan Carlos, Elvira y Marta, ha desarrollado una política de armonización de las corrientes innovadoras que exige el sector vinícola con el modo de hacer tradicional.. La superficie de viñedos ha sido ampliada, y se han replantado en rotación de cultivos los viñedos y las cepas, que tenían casi medio siglo de edad.