Crianza en botella mínima de 2 años. Color paja con reflejos verdosos, de excelente transparencia y fluidez. Presencia de rosarios de finas burbujas que forman una persistente corona en la superficie de la copa. Nitidez de aromas con leves notas de levaduras, debido a la crianza mínima de 2 años. En boca es suave, fino y elegante con post-gusto seco y duradero. Ideal como aperitivo con todo tipo de entrantes. Acompaña bien con carnes no muy condimentadas, pescado y marisco.
Los orígenes de la vocación viticultora de las bodegas se sitúan en la población de Llimiana, en la comarca leridana del Pallars Jussà. Allí es donde varias generaciones de la familia Sumarroca se dedicaron al cultivo de la viña. A principios de la década de los 80, esta bodega familiar se... traslada al Penedès, donde adquiere las fincas Molí Coloma, de 36 hectáreas, en Subirats, y Heretat Sabartés, con 24 hectáreas en Banyeres del Penedès. Las instalaciones de producción se situaron en el propio Mas Molí Coloma, donde enseguida se empezaron a elaborar cava y vinos blancos. En 1999 se compra la antigua propiedad del Marqués de Monistrol, que pasa a denominarse Finca Sumarroca. Incluye 403 hectáreas, y es la finca más extensa de toda la denominación de origen Penedès. La adquisición no sólo abre la posibilidad a Sumarroca de autoabastecerse de uva al 100%. También representa el punto de partida de una nueva etapa, marcada por un control integral de todos los procesos y por un potencial de crecimiento renovado.