Sidra Riestra se elabora a partir de una cuidadosa selección de las mejores manzanas sidreras, combinándose en su justa medida las variedades, ácidas, amargas y dulces.
Para su elaboración se siguen los mismos métodos tradicionales, pero incorporando las más modernas mejoras técnicas e higiénico sanitarias.
Las manzanas se recolectan y se trituran durante los meses de octubre y noviembre, para después ser trasegados los mostos durante los menguantes de enero, febrero y marzo. Finalmente se almacenan en toneles de castaño hasta su embotellado.
Nota de cata al ser escanciada:
Color oro con ribetes pajizos. Aroma limpio con una importante presencia a manzana madura. Sabor corpulento y un perfecto equilibrio entre ácidos dulces y amargos.
Correcta presencia de carbónico, acompañado de un elegante pege.
La ausencia de filtrado durante la elaboración, hace que se acumulen sedimentos en el fondo de la botella, en este caso se recomienda su volteado y un ligero batido para su disolución, antes de su apertura. Servirla mediante escanciado tradicional y en vaso de sidra, a una temperatura aproximada de unos 15 grados.