Fermentación: En tinas de roble, con temperatura controlada.
Crianza: En barricas de roble francés. 50% nuevas y 50% de un vino. 16 meses en barrica y 20 meses en botella.
Estabilización: Por métodos naturales; clarificación con clara de huevo.
Alcohol: 14% Vol.
Cosecha 2005: Excelente añada hasta el 12 de Octubre que comenzaron las lluvias. Verano seco y sano. 463 mm. de precipitación en el año vitícola. Maduración perfecta. Septiembre con temperaturas moderadas y noches frescas.
Nota de cata: Color muy cubierto, profundo, con borde rojo y fondo cereza picota intenso. En nariz apreciamos frutas negras maduras, destacando la ciruela negra. Algunas notas minerales, regaliz. Voluminoso, sin vaguadas en el paso de boca, de textura sedosa, con taninos muy finos. Fruta negra, ciruela, chocolate. Elegante, pleno, muy largo, persistente y fresco. Armónico, muy bien ensamblados todos sus registros. Invita a seguir tomando otro trago.
Los críticos opinan...
Robert Parker: 92 puntos(01/06/2010)
El Roda I Reserva 2005 es de color púrpura. Ofrece aromas de pan tostado, tierra quemada, tabaco, incienso, cereza negra y zarzamora. Más potente y estructurado que el de 2004, se las arregla para ser ligero, ofreciendo suculentos sabores de frutas negras, una complejidad incipiente, y un final de 45 segundos. Beber desde el 2015 hasta el 2035.
Guía Proensa: 96 puntos(01/01/2008)
Evolución: 2013-2014. Gastronomía: asados castellanos, parrillada de carne, arroz con caza. Tempranillo; 16 meses en barricas de roble francés y 20 en botellero. Fresco y maduro, muy expresivo y elegante. Aromas de frutas en sazón y tonos de crianza muy bien ensamblados; toques minerales, de frutillos silvestres y de maderas finas. Gustoso en la boca, amplio y con cuerpo, redondo, goloso. Consumo: 18ºC.
A pesar de que la fundación de Roda se remonta a 1987, la construcción de la bodega se inició en 1991 y terminó en el año 2001, realizándose en tres fases: la primera de la cuales se realizó a cargo del arquitecto Roses y la última y más emblemática dirigida por el estudio de Llimona... Ruiz-Recorder.
Las directrices por las que la bodega se rigen son el uso de sólo variedades autóctonas de uva tinta, Tempranillo, Garnacha, Graciano. Respeto absoluto a la añada, nunca se utilizan vinos de otros años para uniformizar o refrescar una cosecha. Sólo vinos elaborados en casa, nunca se compran vinificaciones de otras bodegas. Vinos que arranquen las entrañas del viñedo, suelo, clima, paisaje, hechos para disfrutar. Sin prisas para obtener resultados económicos pero con la meta fijada en ser con el tiempo una de las referencias entre los grandes vinos del mundo.
El control de una veintena de pagos vitícolas distribuidos en los mejores ecosistemas de la zona de los cuales cada año se vinifican los 17 mejores. El empleo de viñas viejas como garante de la mejor calidad del tempranillo y la garnacha. Un sistema de valorar las uvas de los proveedores como nunca había existido. La vendimia en pequeñas cajas, la primera mesa de selección que se instaló en Rioja. La vinificación en tinas de roble francés con control de temperatura. La crianza en barricas de roble francés 100%.
El año 1997 se elabora el primer CIRSION, que no salió al mercado, que con una corta crianza, alcanzó un nivel de sedosidad increíble y una complejidad frutal fuera de lo común. El siguiente paso fue identificar visualmente los síntomas de las plantas y formar un grupo de vendimiadores capaces de detectarlas. Cada año, en vendimias, recorremos algunos de nuestros viñedos buscando esta curiosa rareza natural y así, una entre mil, se recogen las uvas de CIRSION.