El Moët & Chandon Brut Impérial Chill Box es un estuche moderno y elegante con una botella de Moët Impérial Brut 75 cl que se convierte en una cubitera isotérmica que mantendrá la botella a temperatura ideal de consumo durante al menos 2 horas.
La forma correcta de usarlo es, por un lado, enfriar la botella de Moët en la nevera, y por otro, dejar el Chill Box en el congelador.
En el momento de querer degustar el Moët, presentar la botella dentro del Chill Box, con lo que tus comensales quedarán sorprendidos. Además, el estuche hará de cubitera para que el Moët esté a una temperatura perfecta durante toda la degustación.
El Moët & Chandon Brut Impérial Chill Box es ideal para regalar!!
Los críticos opinan...
Wine Spectator: 87 puntos(15/12/2009)
Este semi-seco, mostrando notas de manzana, jengibre y de miel. Rico y suave, llenando el final con un postgusto limpio y de jengibre. Beber ahora.
Maridaje: Aperitivos, Aves, Mariscos, Pescados Azules, Pescados Blancos, Quesos de Pasta Blanda.
Copa recomendada para su mejor degustación: Copa Champagne
En 1446, Jean y Nicolas Moët fueron nombrados nobles por el Rey Carlos VII: así nació la famosa dinastía que más tarde debía dar su nombre al capítulo más importante en la historia del champán. En 1743, uno de los descendientes de los hermanos Moët, Claudio Moët, que había sido un comerciante de... vino en Epernay desde principios del siglo XVIII, fundó el Maison Moët. Su nieto, Jean Rémy Moët, que era un visionario con un espíritu pionero, transformó esta sociedad mercantil en la marca de lujo líder mundial que, desde hace más de dos siglos y medio, ha sido la verdadera encarnación, en todo el mundo, del genio del champán. Desde esta fecha de 1743, Moët y Chandon ha elaborado los champanes preferidos a nivel mundial. La calidad de los vinos da una expresión plena a la riqueza y diversidad de los fabulosos viñedos, la finca más grande y más prestigiosa de todo Champagne, compuesta casi exclusivamente de Primeros Crus y Grands Crus. Vinos alegres, con una personalidad generosa y seductora, distinguida por su brillante frutosidad, su cuerpo lleno de sabor y su elegante madurez. Siempre leal a la ambición de Jean-Rémy, que creyó más que nadie en el poder seductor y en la magia del champán, Moët y Chandon es todavía, y más que nunca, el símbolo del placer, esplendor y la celebración pura.