Los reservas de Marqués de Riscal se elaboran, básicamente, a partir de uvas procedentes de viñas de más de 15 años de la variedad Tempranillo situadas en los mejores suelos arcillo calcáreos de la Rioja Alavesa. Esta variedad soporta bien la crianza en madera y el envejecimiento en botella gracias a su buen equilibrio ácido y a su fina tanicidad. Las variedades Graciano y Mazuelo, cuyo porcentaje en la mezcla no sobrepasa el 10%, aportan frescura y viveza de color. La fermentación se realiza a una temperatura controlada de 26ºC con un tiempo de maceración que no sobrepasa los 12 días. Los reservas de Riscal permanecen aproximadamente dos años en barrica de roble americano, configurando un vino que se encuadra dentro de los cánones del clasicismo riojano, fresco, fino, elegante y con un gran potencial de envejecimiento. Antes de salir al mercado tiene un periodo mínimo de afinamiento en botella de un año.
Crianza en barrica de 26 meses.
Nota de cata Vino de color cereza cubierto. Aroma balsámico, con notas de fruta madura, complejo y especiado. En boca tiene un ataque fresco y ligero, con taninos suaves y redondos. El final es persistente, con algún recuerdo del roble tostado. El paso de boca es agradable, fácil de beber, fresco y elegante.
En 1858, Don Guillermo Hurtado de Amézaga, Marqués de Riscal, con viñas y bodega en la finca de Torrea en Elciego y residiendo en Burdeos desde 1836, recibe el encargo de la Diputación Foral de Alava de contratar a un enólogo que, viniendo a Rioja, pudiera iniciar a los cosecheros de la zona en las... técnicas utilizadas en el Médoc con vistas a elaborar los vinos de acuerdo con el sistema francés.
Es así como Don Camilo contacta con Jean Pineau, bodeguero del Château Lanessan, con quien firma, en nombre de la Diputación, un contrato de asesoramiento para los bodegueros alaveses.
Desde entonce, Vinos de los Herederos del Marqués de Riscal ha sido siempre una empresa pionera y referente del sector vitivinícola.
Ya en 1858 se convirtió en la primera bodega de Rioja que elaboraba vinos según los métodos bordeleses y en 1972 en la primera bodega impulsora de la Denominación de Origen Rueda, donde se elaboran los afamados vinos blancos de Marqués de Riscal.
Marqués de Riscal comercializa sus productos en más de 70 países y sus caldos gozan de las más elevadas distinciones internacionales, así como numerosos premios y menciones en prensa especializada.
En el Siglo XXI, Herederos del Marqués de Riscal sigue escribiendo su historia con el desarrollo de la “Ciudad del Vino”, un proyecto que marca un antes y un después en la manera de entender el mundo del vino.