Atractivo color rubí profundo, brillante, apenas se perciben ribetes atejados. Aromas intensos y envolventes donde se entremezclan abundantes notas de frutas del bosque con toques finamente a vainilla. Boca amplia, sabrosa, con unos taninos maduros y una fruta rica que aporta volumen y una agradable sensación de plenitud. Todo ello se está fundiendo para expresarse con elegancia al final de cata. Un vino con potencial para ganar una mayor complejidad a lo largo de unos meses en botella.
Fue fundada en 1970 por Enrique Forner, que con el inestimable asesoramiento de Emile Peynaud, escogió Cenicero, en la Rioja Alta, como la mejor ubicación para la bodega.
La familia Forner ya tenía una larga tradición vinícola, puesto que ya era propietaria, en Burdeos, de un Gran Cru... Classé, el Château Camensac, así como del Château Larose-Trintaudon.
A pesar de las dificultades de los primeros años, casi desde el momento de su fundación, Marqués de Cáceres ha experimentado una gran expansión y reconocimiento por todo el mundo, especialmente en el mercado norteamericano. Entre 2000 y 2006 fue escogida hasta en cinco ocasiones como la marca favorita de entre los vinos españoles por la prestigiosa revista americana Wine & Spirits.
Los métodos de vinificación usados en Marqués de Cáceres son similares a los usados en Burdeos. La experiencia y las técnicas vitivinícolas francesas se han aplicado a las variedades autóctonas, básicamente el Tempranillo, consiguiendo de esta manera uno de los más modernos Riojas que actualmente existen.