El Krug Clos du Mesnil 1998 alcanza un equilibrio asombroso de poder y elegancia. El Clos du Mesnil es siempre un vino más detallado, finamente esculpido que el Vintage, como lo es otra vez en 1998. Aunque la fruta sea increíblemente primaria y densa ahora, la crema batida es extraordinariamente delicada. Aunque el Clos du Mesnil 1998 requiere más bodega, su pedigrí de primer orden es ampliamente evidente en esta temprana etapa. el Clos du Mesnil es un Blanc de Blancs (Chardonnay) que emerge de una parcela amurallada en el pueblo de Mesnil. Con el Clos d'Ambonnay, el Clos du Mesnil es único entre los vinos de Krug en esto viñedo único, el acercamiento a esta variedad única nunca había sido usado antes en esta casa hasta que el primer Clos du Mesnil fuera embotellado en 1979. Madurez estimada: 2010-2028.
Maridaje: Aperitivos, Aves, Mariscos, Pescados Azules, Pescados Blancos, Quesos de Pasta Blanda.
De la uva a la copa, el champán de Krug se consolida con un esmerado cuidado y atención al detalle. La filosofía de Krug está, ante todo, en un compromiso apasionado hacía la artesanía, definida por una serie de opciones inflexibles que, juntas crean un gusto y un estilo que es tan legendario... como único. Las siguientes generaciones de la Familia Krug no honran simplemente su logro, sino que lo han ampliado, trayendo un genuino orgullo y la pasión de su arte. Desde la selección meticulosa de uvas, a través del nacimiento del vino en pequeños barriles de roble, al intrincado proceso ´de assemblage´, seguido de largos años de envejecimiento en las bodegas, el champán Krug es la culminación de un esmerado cuidado y una incomparable artesanía. El resultado es un gusto que es identificable al instante y completamente inolvidable -una abundancia impresionante de sabores, un contraste extraordinario de riqueza y poder, frescura y delicadeza. No sólo Krug es un favorito personal de expertos y conocedores, sino que es considerado en el mundo entero como la expresión última de discernimiento e individualidad. Krug hoy es el resultado de una continuidad -de visión, de espíritu, de pasión- que es una rareza absoluta en cualquier tiempo o lugar. Descubrir Krug es compartir ese espíritu, al sentido de la pasión, experimentar algo realmente excepcional. Intenso, inspirador, individual, Krug es siempre una revelación.