Aunque no hay sorpresa aquí, este vino, que será embotellado en el 2009, es ciertamente el gran esfuerzo de está finca desde el 2001. Aventaja completamente a todo lo de la denominación, pero incluso cuando se es un número uno, a menudo es duro hacerlo. Este vino de ligero color oro ofrece un sensacional bufé de aromas incluyendo una inmensa piña con miel y otros sabores de frutas tropicales caramelizados, masiva riqueza, y una viscosa textura untuosa con el roble maravillosamente integrado. El vino tiene bastante acidez para reforzar su boca de cuerpo medio, pero este no es de ninguna manera el mas dulce o mas alcohólico de los Yquems que he catado. En realidad, en el rango de los Yquem, este es un poderoso vino, pero está mas construido en elegancia y delicadeza, como el 1988. Sin embargo, este vino probará tener mas de 50 años de longevidad. El final, el paladar medio, la sensación de mirar un rascacielos de Semillon con una pequeña dosis de Sauvignon, es impresionante. Como todos los vinos dulces de Barsac y Sauternes, se puede beber joven, pero los matices y complejidades realmente no emergerán al menos en una década, especialmente en el caso de un vino como este. Bravo!
La documentación mas antigua de esta bodega data de 1593. La extensión de sus viñedos es de 113 hectáreas, entre los pueblos de Sauternes y Fargues. Sus viñedos se dividen en 80 % de semillón y un 20% de sauvignon blanc. Tiene una producción media de 65.000 botellas al año.