El Castell d'Encus Ekam 2010 está elaborado con uvas Riesling.
A lo largo de todo el 2010 han cuidado las cepas de Riesling para obtener la máxima calidad en la uva. La viña es la parte más importante en todo el proceso para obtener la mejor calidad de la uva, y por esta razón, se han utilizado tan solo productos aceptados en la agricultura orgánica.
Las cepas de Riesling empezaron a brotar más tarde de lo normal, la primavera era muy fresca, las cepas crecían poco a poco y de repente al llegar el mes de Junio empezaron las lluvias. La vendimia empezaría tarde. La uva enveraba lentamente y no fue hasta bien entrado el Agosto que los granos empezaron a cambien del color verde a un amarillo pálido. Se decidió vendimiar la Riesling en diferentes etapas buscando el punto óptimo de maduración y de Botrytis de todas y cada una de las uvas. El primer lote entró en bodega el 21 de setiembre y el último el 20 de octubre, ¡20 días de diferencia! En la bodega se mantuvieron todos los pequeños lotes por separado para poder controlar el cupage final hasta el último detalle.
El resultado es el Ekam 2010, un vino muy fresco, con aromas cítricos, a pomelo, minerales, aromas que irán evolucionando con el tiempo en la botella hacia aromas de fruta carnosa, florales, membrillo... aromas que con el paso del tiempo nos harán descubrir un nuevo vino.
Las viñas de Castell d'Encus se encuentran ubicadas en el área pirenaica del Pallars Jussà (Lleida), en una zona montañosa con una altitud de 800 a 1000 metros.
El origen de Castell d'Encus se debe en buena medida al primer impacto que tuvo en Raül Bobet el lugar el año 2001, mientras... buscaba terrenos que pudieran disminuir el impacto del cambio climático en el área de los Pirineos de Lleida.
Tiene 23 ha plantadas en régimen de alta densidad con las variedades Riesling, Albariño, Sauvignon Blanc, Pinot Noir, Syrah, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Merlot y Petit Verdot.
No se utiliza herbicida, insecticida ni fungicidida a excepción de aquellos premitidos en la agricultura orgánica.
Los suelos son en general francos calcáreos, de bajo contenido en materia orgánica y la climatología continental con un muy alto contraste térmico dia-noche. Ambos factores facilitan la obtención de vinos de altísima calidad.