El Cardhu Single Malt 12 años es el tesoro de la región escocesa de Speyside que debe su sabor a las peculiares condiciones climáticas del lugar y a las heladas aguas de Spey, un río de origen glaciar. Se trata de uno de los whiskies más conocidos de Escocia debido a su suave y sedoso paladar, en cuya elaboración tuvieron mucho que ver las manos de sus creadoras, Helen Cumming y posteriormente Elisabeth Lewis.
Nota de cata: Color miel dorada. Nariz: embriagadora, picante, gotas de pera y brezo. Muy equilibrado con notas de miel, hierba recién cortada, dulce de resina y frutos secos. Con un poco de agua, sigue siendo armonioso pero menos pronunciado, lo que permite que aparezcan notas de cereal de malta, suave madera especiada y leves trazas de humo de madera. Cuerpo: suave, agradable y medio. Paladar: equilibrado, suave, con breve fuerza, dulce y fresco. Se puede tomar a cualquier hora, sin o con poca agua. Final: corto. Humo dulce y algo persistente en el regusto atractivo y secante.
Copa recomendada para su mejor degustación: Copa Whisky
Todo comienza cuando en el año 1810 John Cumming y su esposa Helen deciden arrendar la finca de Cardhu en Mannoch Hill, a orillas del río Spey. Durante los primeros años, no funcionaba como una destilería legal, por lo que los oficiales iban frecuentemente a la... granja para comprobar que todo estaba en orden. Cuando los oficiales se acercaban, la mujer colgaba una bandera roja para alertar a su marido de la inesperada visita. Este fue el mecanismo hasta que en 1824 solicitaron la licencia para producir whisky de malta y la destilería fue oficial. El toque femenino siempre ha sido el pilar básico de Cardhu. Helen destiló los primeros galones de whisky hasta que cumplió noventa años. En 1846, después de la muerte de John, su hijo Lewis asume la dirección de la destilería. Desafortunadamente, Lewis fallece joven y es la esposa de éste, Elisabeth, quien se hace cargo de la dirección y convierte el pequeño negocio familiar en una auténtica empresa. Elisabeth se involucra de lleno en todas las fases de producción, desde la propia elaboración hasta las ventas. Elisabeth amplía el negocio, compra más tierras y reconstruye la destilería en 1885. En 1893 establece la alianza con la familia Walker.