Vinificación Fermentación-maceración con el hollejo, maloláctica y crianza de 16 meses en barricas de roble francés de 225 lts.
Crianza 16 meses en barricas de roble francés de 225 litros.
Nota del enólogo El Belat es la primera variedad fruto del proyecto de recuperación de variedades antiguas que hemos llevado a cabo en Albet i Noya desde el año 1999. Su ADN indica que es autóctona y única, es la que identificábamos con el Numero 2 (tinto), y de la que dispondremos sólo de unas 300 a 500 botellas de cada cosecha hasta el 2015 o 2016. Belat viene de velado y significa algo que estaba cubierto por un velo - en este caso por el velo del tiempo - y da un vino que recuerda mucho los Sumoll y los Pinot Noirs, (Borgonya) sin una gran capa de color, pero con unos aromas muy finos de tabaco de pipa, mentolados, una estructura tánica aterciopelada dulzón que da el sabor fresco y elegante de los grandes vinos. La estancia en barrica le acaba de dar el sello que tiene un vino del más alto nivel.
Los críticos opinan...
Guía Peñín: 90 puntos(01/01/2011)
Color cereza oscuro. Aroma tierra húmeda, sotobosque, fruta madura, especiado. Boca complejo, dulcedumbre, sabroso, graso, redondo.
Maridaje: Asados, Carne a la Parrilla, Caza de Pluma y Pelo, Estofados, Legumbres, Quesos Curados.
Copa recomendada para su mejor degustación: Copa Burdeos
Aunque los orígenes del cultivo de las viñas de Can Vendrell se encuentren en la edad media, no fue hasta 1903 cuando la familia Albet se asentó en la finca. Joan Albet i Rovirosa vino a Can Vendrell para encargarse de la replantación de la viña en la época posfiloxérica, con pies americanos... posteriormente injertados con las variedades deseadas. Después de los trabajos de replantación, se quedó como encargado de las 210 hectáreas de la finca, de las cuales 90 estaban dedicadas al cultivo de la viña. Sin embargo, es la generación actual - Josep Maria y Antoni - la que introduce el cultivo ecológico de las viñas. Josep Maria se hace cargo de la finca a partir de la muerte del padre en 1972, y a finales de dicha década comienza a elaborar los primeros vinos ecológicos. Con el éxito de este primer vino ecológico, elaborado exclusivamente para el mercado danés, se fue incrementando la proporción de la finca dedicada al cultivo ecológico. El año 1986 se constituye la actual empresa Albet i Noya S.A.T., impulsada por los hermanos Josep Maria y Antoni Albet i Noya, y por su madre, Núria Noya i Rafecas. La familia aprovecha la oportunidad de comprar finalmente la finca que llevaba desde hacía tres generaciones. Es en este momento cuando se decide iniciar la ampliación y la mejora continua de las instalaciones, y dedicar el 100% de los terrenos al cultivo ecológico.